La iglesia de San Francisco vivió en la tarde de ayer un ambiente marcado por el recogimiento y la introspección, tras la suspensión de la salida procesional del Cristo del Consuelo debido a su estado de conservación.
Ante esta circunstancia, la cofradía optó por mantener el sentido espiritual de la jornada con la celebración de cultos internos. La comunidad se reunió en torno a la oración frente a la Cruz, en un acto íntimo que puso el foco en la fe y la reflexión.
La jornada culminó con el tradicional Sermón de La Cita, uno de los momentos más significativos para los hermanos del Consuelo. En esta ocasión, fue pronunciado por el sacerdote tarifeño Antonio Garrido, quien invitó a los presentes a retomar los cultos sagrados como vía para reconducir la espiritualidad y fortalecer el compromiso religioso.
El acto contó además con la presencia institucional del alcalde de Tarifa, José Antonio Santos, y del concejal de Cultura, Nacho Trujillo, quienes asistieron y participaron en los cultos, mostrando su apoyo a la cofradía en una jornada distinta, pero cargada de significado.
Una tarde sin procesión, pero con la esencia intacta.



