La actividad en las lonjas del Puerto de Algeciras y de Tarifa ha experimentado un notable impulso durante el mes de marzo, en línea con la recuperación general de la actividad portuaria tras un inicio de año marcado por el impacto del tren de borrascas. Aunque los dos primeros meses de 2026 estuvieron condicionados por las dificultades meteorológicas, que afectaron directamente a las salidas de la flota y al volumen de capturas, el tercer mes del año ha supuesto un punto de inflexión para el sector pesquero en la zona.

En concreto, las lonjas de Algeciras y Tarifa han registrado un total de 65 toneladas de pesca fresca descargada durante marzo, lo que representa un incremento del 47,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Este crecimiento refleja no solo la recuperación de la actividad tras semanas de inestabilidad, sino también una mayor regularidad en las faenas pesqueras y en la llegada de producto a puerto, algo clave para el funcionamiento de toda la cadena comercial ligada al pescado fresco.
Este repunte tiene especial relevancia en enclaves como Tarifa, donde la actividad pesquera mantiene un peso importante en la economía local y en el empleo vinculado tanto a la flota como a la comercialización en lonja. La mejora de las condiciones en marzo ha permitido a los pescadores retomar su ritmo habitual de trabajo, incrementando el volumen de capturas y favoreciendo la dinamización de las subastas, que en los primeros compases del año habían sufrido una notable ralentización.
En el caso de Algeciras, su lonja también se ha beneficiado de este contexto más favorable, consolidando su papel como punto estratégico dentro del sistema portuario del Estrecho. La mayor entrada de producto ha repercutido directamente en la actividad diaria, aumentando el número de operaciones y reforzando la posición del sector pesquero dentro de un puerto dominado por los grandes tráficos industriales y logísticos.
A pesar de que el volumen total de pesca sigue siendo modesto en comparación con otros tráficos portuarios, el crecimiento registrado en marzo confirma una tendencia positiva que el sector espera mantener en los próximos meses, siempre condicionado por factores externos como la meteorología o la evolución de los recursos pesqueros. En este sentido, la recuperación de la actividad en las lonjas no solo supone un alivio para pescadores y mayoristas, sino que también contribuye a sostener el tejido económico vinculado al mar en toda la comarca del Campo de Gibraltar y la zona de influencia de Tarifa



