La decisión del Ayuntamiento de Tarifa de programar una campaña de fumigación de insectos en el casco histórico en uno de los viernes de mayor afluencia turística del verano ha abierto un nuevo frente con el tejido empresarial del municipio.
Las críticas llegaron desde ACOTA, que cuestionó la idoneidad de la fecha elegida y lamentó que una actuación de estas características se anunciara a través de las redes sociales municipales sin comunicación previa con los negocios afectados.
La Federación de Asociaciones de Empresarios de Tarifa (FAET) confirmó que las quejas recibidas por parte de comerciantes y hosteleros habían sido numerosas, hasta el punto de trasladar formalmente el malestar del sector al concejal de Sanidad.
El viernes, en el punto de mira
Para la Federación, el principal problema no es la necesidad de realizar tratamientos de control de plagas, sino el momento elegido.
Los empresarios consideran que un viernes de agosto representa uno de los días de mayor actividad económica del año para el casco histórico y sostienen que una fumigación en esas fechas puede afectar a la imagen del destino, generar incertidumbre entre los visitantes y perjudicar la actividad de bares, restaurantes y comercios.
Desde el Ayuntamiento, según trasladó el concejal de Sanidad a FAET, la empresa responsable del servicio explicó que la actuación forma parte de una campaña ya iniciada y que el sistema empleado actúa directamente sobre los nidos, por lo que, en teoría, no deberían observarse grandes cantidades de cucarachas en las calles ni entrando en los establecimientos.
Como medida preventiva, se recomendó mantener cerrados sumideros y desagües, al ser los puntos por donde, en caso de producirse alguna salida, podrían aparecer insectos.
El Ayuntamiento estudia retrasar la actuación
A pesar de las explicaciones técnicas, la Federación insistió en que el viernes es uno de los días con mayor volumen de negocio para la hostelería y el comercio de Tarifa y solicitó el aplazamiento de la fumigación.
Fruto de esas gestiones, el Ayuntamiento comunicó que intentará reprogramar la actuación prevista en el casco histórico para mediados de la próxima semana, una decisión que deberá confirmarse oficialmente en las próximas horas.
Un debate sobre la planificación
La polémica vuelve a poner sobre la mesa la planificación de actuaciones municipales que afectan directamente a la actividad económica del municipio.
El debate ya no se centra únicamente en la necesidad de controlar las plagas, una actuación considerada necesaria desde el punto de vista sanitario, sino en si resulta oportuno ejecutar este tipo de trabajos en pleno corazón de la temporada turística, cuando miles de visitantes recorren diariamente el casco histórico y la hostelería y el comercio concentran buena parte de su facturación anual.
Para los empresarios, una mejor coordinación con el sector permitiría compatibilizar la protección de la salud pública con la actividad económica, evitando actuaciones que puedan perjudicar la imagen de Tarifa precisamente en el momento de mayor proyección turística del año.



