La situación de la carretera N-340 a su paso por Tarifa vuelve a situarse en el centro de las preocupaciones de cara a la próxima Operación Paso del Estrecho (OPE). El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce (y hermano del presidente de la APBA) , ha advertido de las “graves consecuencias” que puede provocar este verano la combinación del corte ferroviario y los problemas de circulación que ya afectan tanto a la A-7 como al principal acceso por carretera a Tarifa y su puerto.
Actualmente, el tramo de la N-340 entre Algeciras y Tarifa continúa condicionado por los daños ocasionados durante los últimos temporales. El socavón generado por las borrascas mantiene la circulación regulada mediante semáforos, una situación que ya está provocando importantes retenciones incluso antes del inicio de la temporada alta turística.
La preocupación aumenta especialmente en Tarifa por el papel estratégico que desempeña su puerto durante la Operación Paso del Estrecho, uno de los mayores dispositivos de movilidad del verano entre Europa y el norte de África. El incremento previsto de vehículos, unido al tráfico habitual de turistas y visitantes que se desplazan hacia las playas del litoral tarifeño, amenaza con agravar aún más los problemas de circulación.
Landaluce ha alertado además de que el cierre prolongado del tráfico ferroviario está desviando mercancías y transporte pesado hacia las carreteras del Campo de Gibraltar, incrementando la presión sobre unas infraestructuras que considera ya saturadas.
En este contexto, el alcalde algecireño reclama actuaciones urgentes por parte del Gobierno central para reparar la N-340, mejorar la capacidad de la A-7 y avanzar en el desdoble del tramo Vejer-Tarifa-Algeciras, el único de toda la conexión Cádiz-Barcelona que aún carece de autovía.
La situación preocupa especialmente en una comarca donde las comunicaciones resultan claves para el turismo, la actividad económica y la conexión entre ambas orillas del Estrecho.



