La Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar impulsará un proyecto para mejorar la conservación de la laguna de Los Lances, en Tarifa, mediante la instalación de un nuevo vallado perimetral y la retirada de antiguos elementos metálicos que ya no cumplen ninguna función. La iniciativa forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística Campo de Gibraltar, Destino Inteligente, financiado con fondos europeos NextGenerationEU.
El objetivo principal de esta actuación es reducir el impacto de la creciente presencia de visitantes sobre uno de los humedales más importantes del sur de Andalucía, ordenando mejor los accesos y evitando el paso de personas y animales domésticos a las zonas más sensibles del espacio natural.
Un humedal clave para las aves migratorias
La laguna de Los Lances constituye uno de los enclaves ambientales más relevantes del Estrecho de Gibraltar. Integrada en el Paraje Natural Playa de Los Lances desde 1989 y dentro del Parque Natural del Estrecho, este humedal desempeña un papel fundamental como área de descanso y alimentación para miles de aves que cada año cruzan entre Europa y África.
Además de su valor ecológico, el espacio cuenta con diversas figuras de protección, entre ellas su inclusión en la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), así como su pertenencia a la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo.
Un vallado de casi 1,8 kilómetros
La actuación más destacada consistirá en la instalación de un cerramiento de 1.729 metros alrededor de la lámina de agua. El vallado estará formado por postes de madera de 2,5 metros de altura, unidos por un cordón superior y diseñados para integrarse en el entorno, además de poder desmontarse en el futuro si fuera necesario.
Paralelamente, se renovarán los tramos deteriorados del vallado existente junto a la pasarela del sendero y se retirarán varios postes metálicos en desuso que afectan a la imagen del paraje.
Frenar el impacto del aumento de visitantes
La memoria técnica que acompaña al proyecto señala que el incremento del turismo en los últimos años ha provocado un mayor tránsito de personas fuera de los itinerarios habilitados, con efectos sobre la vegetación, la erosión del terreno y molestias para la fauna.
También se advierte de la práctica de actividades no autorizadas dentro de la laguna, una situación que ha llevado a plantear nuevas medidas para compatibilizar el disfrute del espacio con la conservación de sus valores naturales.
Cuatro meses de obras
Las obras tendrán una duración aproximada de cuatro meses y, según la Mancomunidad, se ejecutarán mediante actuaciones de bajo impacto ambiental, sin grandes movimientos de arena ni modificaciones significativas del terreno.
El proyecto forma parte de una estrategia comarcal destinada a promover un modelo turístico más sostenible y garantizar la protección de algunos de los espacios naturales más emblemáticos del Campo de Gibraltar.




Un comentario
Me parece una solucion acertada , pero ojala se haga el trabajo en condiciones. En la zona de los Carriles, lo que se ha hecho para nada es un vallado integrado en el paisaje. Innecesario vallar en la propia playa como se ha hecho; un gran impacto visual cuando una vez cerrado en la zona cercana a la pista de los carriles, una señalización soft hubiera sido suficiente en la playa y mucho mas respetuosa con el paraje natural. Necesaria en la zona cercana a los carriles, se han dejado por todas partes las estacas y cuerdas que habia antes y ahora no tienen ningun sentido y dañan la zona dunar. Ademas, la colocación de postes ha dejado todo el terreno cercano irregular con montones de arena y piedra ,fruto de los huecos hechos para los postes y que en nada parece natural . Eso ya paso también la anterior vez que se pusieron postes. Un poco de cariño y repasar el terreno de forma que vuelva a su aspecto natural y no parezca una obra inacabada es bien sencillo…