Estudios científicos del IBYDA y de la Universidad de Málaga obtienen los primeros usos que se pueden extraer del alga invasora Rugulopterix Okamurae

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Los sectores de la agricultura, la acuicultura, alimentación, textil energías limpias y renovables, cosmecéutica, farmacéutica y medioambiente son algunos de los sectores que se pueden beneficiar de su uso.

Según un informe elaborado por Félix López Figueroa, representante del Departamento de Ecología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Málaga y el Instituto de Biotecnología y Desaeeollo Azul (IBYDA), «en Andalucía hay 5 especies de algas marinas invasoras, 4 de ellas presentes en el área del Estrecho».

Otras de las zonas a nivel global afectadas por la expansión de ésta y otras algas invasoras son la región del Caribe (especialmente en México) y la costa pacífica de China. No obstante, el hecho de que en España exista un alto grado de invasión ha llevado a los integrantes del Proyecto BLUEMARO a investigar los posibles beneficios y usos que se pueden extraer del alga Rugulopterix Okamurae, como ya se ha hecho previamente para otras especies invasoras, como Asparagopsis armata y Sargassum muticum. Resultados previos con otras especies invasoras han demostrado que los componentes bioactivos que povocan el poder invasivo de este alga son sustancias con un alto potencial interés para la industria. …
Además de la obtención de sustancias con gran potencial, la búsqueda de una utilidad con la gran cantidad de biomasa disponible servirá asimismo como una medida paliativa para reducir y restaurar el medio natural afectado, así como contener a la especie, en la medida de lo posible, para evitar una mayor expansión.

«El área del Mediterráneo es la zona del mundo con mayor número de invasiones biológicas, con más de 1.000 especies exóticas identificadas. Estas invasiones han provocado cambios drásticos en los ecosistemas con efectos sobre la economía que no han sido evaluados», comenta López Figueroa.

Tras algunos años de investigación, el IBYDA ha por fin dado luz a un informe en el que se desvela que el uso potencial de estas algas son principalemte en los sectores de: alimentación para la agricultura y la pesca, cosmética, industria de la salud y farmacéutica, energías renovables (como combustible), medioambiente y limpieza tecnológica (tratamiento de aguas, manejo de residuos…)

Hasta ahora, algunos de los beneficios detectados en la Rugulopterix Okamurae son los polifenoles (antioxidantes con capacidad antidiabética, antiobesidad, favorecedora de la actividad cardíaca y neuronal, anticancerígena, reguladora de la microbiota y antimicrobial) y los Terpenoides (antivirales, anti-inflamatorios, antitumorales e insecticida, entre otras funciones…).

En cuanto al sector pesquero, uno de los grandes beneficios detectados a través de las investigaciones es que el alga RO, tras un tratamiento biotecnológico previo,  puede ser utilizada como biomasa  para alimentar a los juveniles de la lubina.

Como nota curiosa, existen proyectos ya en marcha en los que se está considerando el uso del alga como material para la fabricación de plantilas de calzado…

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