La gala tuvo que interrumpirse durante unos minutos debido a los sofocos provocados por las altas temperaturas en el interior del Teatro Alameda, donde el sistema de aire acondicionado no funciona desde hace meses, no hemos podido confirmar si más de un año. El incidente reabre el debate sobre el estado de las instalaciones culturales municipales en pleno mes de julio. Fotos Tomoyuki Hotta
El Teatro Alameda volvió a llenarse este viernes para disfrutar de una de las citas culturales más esperadas del verano: la muestra del XVIII Festival de Danza y Artes Escénicas de la escuela «La Sala», dirigida por Judith Titulaer. Una gala que confirmó, una vez más, el excelente nivel del alumnado y el trabajo desarrollado durante todo el curso, aunque quedó empañada por las altas temperaturas dentro del recinto debido a la falta de funcionamiento del aire acondicionado.
La representación ofreció un recorrido lleno de color y talento con un hilo conductor inspirado en el musical Mary Poppins, al que se sumaron coreografías de danza clásica, contemporánea y las habituales colaboraciones vinculadas a la Royal Academy of Dance.
El broche final llegó con un vibrante homenaje a Michael Jackson, que levantó los aplausos del público y puso el punto final a una noche cargada de emoción y espectáculo.
Sin embargo, el calor se convirtió en un protagonista inesperado. Durante la actuación fue necesario realizar una pausa debido a los sofocos del público. El sistema de aire acondicionado del Teatro Alameda no funciona, obligando a interrumpir temporalmente la gala hasta que pudo reanudarse.
La situación volvió a poner sobre la mesa el estado de una de las principales infraestructuras culturales de Tarifa. Resulta difícil entender que un teatro municipal afronte un espectáculo con centenares de personas, entre artistas, familiares y espectadores, en pleno mes de julio sin unas condiciones mínimas de climatización. No es nada nuevo para la delgacion de cultura presideida por Nacho Trujillo, pero las soluciones no llegan, otra vez, proyectando una imagen de la cultura en Tarifa difñicil de diefinir.
A pesar de este contratiempo, el público respondió con largos aplausos al esfuerzo de los alumnos y del equipo de la escuela «La Sala», que consiguió sacar adelante una gala de gran nivel artístico. Dieciocho ediciones después, el festival continúa siendo una referencia para la danza en Tarifa y una muestra del enorme talento que existe en el municipio.



