El recurso presentado por la Junta de Andalucía ante el Tribunal Supremo paraliza por ahora los efectos de la sentencia que cuestionaba la permanencia durante todo el año de las instalaciones fijas sobre la arena
Los chiringuitos de Tarifa podrán mantener, por ahora, sus estructuras sobre la arena una vez finalice la temporada de verano. La situación que mantenía en vilo al sector hostelero de la costa andaluza queda temporalmente paralizada después de que la Junta de Andalucía haya recurrido ante el Tribunal Supremo la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que anulaba la posibilidad de mantener durante todo el año las estructuras de uno de estos establecimientos en la provincia de Cádiz.
La decisión supone un alivio para los empresarios de la costa, que temían verse obligados a desmontar sus instalaciones al finalizar el periodo estival después de haber realizado importantes inversiones para poder trabajar durante todo el año.
La sentencia del TSJA tenía su origen precisamente en un establecimiento situado en Tarifa, después de una denuncia presentada por el Ministerio para la Transición Ecológica.
Sin embargo, el recurso de casación presentado por la Junta ante el Supremo hace que, hasta que exista una resolución definitiva, la situación se mantenga como hasta ahora.
Así lo ha explicado Antonio Guerrero, presidente de la Asociación de Empresas de la Costa de Cádiz (Aecca), que considera que el sector puede continuar funcionando con normalidad mientras se resuelve el procedimiento judicial.
«En principio, las cosas se quedan como están, a la espera de la resolución del recurso de casación que ha presentado la Junta de Andalucía».
Tarifa, en el origen del conflicto
El caso tiene especial relevancia para Tarifa porque una de las sentencias que ha provocado este conflicto afecta directamente a un chiringuito ubicado en el municipio.
El debate gira en torno a la posibilidad de que los establecimientos considerados desmontables puedan permanecer abiertos durante todo el año manteniendo sus estructuras sobre la arena.
En 2014 se había establecido una resolución que permitía a estos establecimientos permanecer abiertos durante todo el año. La sentencia del TSJA cuestionó posteriormente esta posibilidad, abriendo la puerta a que los chiringuitos tuvieran que desmontarse fuera de la temporada de verano.
Para el sector, el cambio supondría un importante golpe a la estrategia de desestacionalización turística, especialmente en municipios costeros como Tarifa, donde la actividad vinculada al litoral no se limita a los meses de julio y agosto.
La Junta recurre ante el Supremo
La Junta de Andalucía se ha posicionado públicamente en contra de esta interpretación y ha decidido llevar el asunto hasta el Tribunal Supremo.
El Gobierno andaluz también ha mostrado su oposición a los cambios planteados en el Reglamento General de Costas, que afectan al régimen de concesiones de actividades económicas desarrolladas en el dominio público marítimo-terrestre.
La modificación normativa está relacionada con las exigencias de la Unión Europea para garantizar que las concesiones se otorguen mediante procedimientos transparentes, imparciales y sometidos a concurrencia competitiva.
La Junta considera que una reforma de este alcance debería abordarse después de una revisión integral de la Ley de Costas y con participación de las comunidades autónomas con litoral.
Rota, la excepción
La situación no es exactamente igual en todos los municipios.
El caso de Rota cuenta con una sentencia propia que la Junta de Andalucía no ha recurrido. En este caso se ha abierto un proceso de conciliación entre la administración autonómica y el Ministerio para la Transición Ecológica para intentar alcanzar un acuerdo que permita mantener la instalación.
La Junta pretende que ese establecimiento pueda continuar funcionando y que el Ministerio lo considere una instalación fija y no desmontable.
Las conversaciones entre ambas administraciones están previstas para los próximos días.
Por ahora, Tarifa mantiene sus chiringuitos
La consecuencia inmediata para Tarifa es clara: los chiringuitos no tendrán que desmontar sus estructuras al terminar el verano mientras el Tribunal Supremo no resuelva el recurso presentado por la Junta.
La incertidumbre, por tanto, no ha desaparecido definitivamente. Queda pendiente de lo que determine el Supremo, pero el sector gana tiempo y evita, de momento, tener que afrontar el desmontaje de unas instalaciones cuya permanencia durante todo el año vuelve a estar en manos de los tribunales.
Para Tarifa, donde los establecimientos de playa forman parte esencial de su oferta turística y hostelera, la resolución definitiva será especialmente relevante.



