La plataforma cuestiona la tramitación urgente de dos importantes expedientes urbanísticos y lamenta que la promoción de 58 viviendas en Albacerrado no incluya vivienda protegida.
La plataforma ciudadana Tarifa No Se Vende ha vuelto a expresar su preocupación por el rumbo de la política urbanística del municipio tras el último Pleno municipal, en el que se aprobaron por la vía de urgencia dos expedientes que considera de especial relevancia.
Por un lado, la implantación de un sistema que permitirá agilizar la tramitación urbanística mediante la participación de entidades certificadoras privadas y, por otro, la modificación urbanística de la parcela P4 de Albacerrado, donde está prevista la construcción de 58 viviendas de mercado libre, sin incorporar vivienda protegida.
Desde la plataforma aseguran que no cuestionan la necesidad de dotar de más medios a la Oficina Técnica ni de reducir los retrasos administrativos, pero consideran que delegar parte de estas funciones en entidades privadas abre un debate que, a su juicio, debería haberse abordado con mayor profundidad.
«El urbanismo no consiste únicamente en tramitar expedientes con mayor rapidez, sino en decidir cómo crece Tarifa y cómo se protege el interés general», sostienen.
Respecto al desarrollo previsto en Albacerrado, Tarifa No Se Vende recuerda que presentó alegaciones para que la modificación urbanística contemplara vivienda protegida, pública o asequible, una propuesta que finalmente no fue aceptada.
La plataforma también critica que un expediente de esta importancia llegara al Pleno por la vía de urgencia y denuncia que parte de la documentación fue remitida a los grupos municipales la noche anterior, lo que, a su juicio, redujo considerablemente el tiempo disponible para su análisis.
En un municipio donde el acceso a la vivienda continúa siendo uno de los principales problemas y donde el precio de los inmuebles se sitúa entre los más elevados de Andalucía, la plataforma considera que cada actuación urbanística debería dejar también un retorno social para la ciudadanía.
Para Tarifa No Se Vende, ambos expedientes reflejan una forma de gestionar el urbanismo que prioriza el desarrollo de nuevas actuaciones mientras siguen pendientes cuestiones como la vivienda asequible, el patrimonio, los espacios públicos, las instalaciones deportivas o la transparencia.
«La cuestión no es solo cómo crece Tarifa, sino si ese crecimiento responde a las necesidades de quienes viven aquí o principalmente a otros intereses», concluye la plataforma.



